¿Cómo presentarte a ti mismo?

Estos seis consejos pueden ayudarte a convertirte en un experto en la introducción de ti mismo para que puedas hacer las conexiones más ricas, construir relaciones y disfrutar más el crecimiento personal y profesional. A través de la planificación y la práctica puedes lograr generar una buena impresión de ti mismo. Puedes aplicar estos consejos para presentarte en una reunión de negocios, en el objetivo número  1 “Rompehielos” del manual de Comunicación Competente de Toastmasters o simplemente ante tus compañeros.

1- Crea un plan

Un evento social, como una boda o una fiesta, es diferente de un evento profesional, en el son otras las normas que rigen al momento de presentarte. Los eventos sociales son para la diversión, aunque es posible hacer algunos contactos profesionales. Antes de asistir a un evento, decide sobre tu objetivo.

El experto en redes Dan Toussant, (dueño de Dan Toussant & Associates, una firma de reclutamiento de ejecutivos, y director general de The Doctor Entrevista, una empresa de consultoría de negocios) cree que la planificación es esencial. “Tienes que saber qué decir sobre tí mismo y anotarlo”, dice. “Incluir hechos básicos, algo pegadizo, breve e incluso humorístico. Tener una breve sinopsis de tu experiencia y un punto de valor añadido único. Estas conversaciones son de dos vías “.

Recomendamos la práctica a menudo y obtener retroalimentación para que suene más natural y evitar la sensación de un guion. ¡En Toastmasters sabemos acerca de la retroalimentación! Puedes preguntar en tu club.

 

2- Utiliza cortesías comunes

  • ¡Sonríe! En su libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” , Dale Carnegie dedica un capítulo entero a la sonrisa. La sonrisa es una herramienta que comunica acercamiento.
  • Ponte de pie y mantén el contacto visual con las personas a las que te diriges.
  • Ten una etiqueta con tu nombre. Asegúrate de que sea visible y este ubicada lo suficientemente alto como para que las personas puedan mirarte a la cara y leerlo. Ofrecer un saludo seguro, haz contacto visual sólido y usa una voz fuerte.

3- Cultiva las relaciones

No importa cuántos contactos tengas, o la cantidad de marketing que hagas, los encuentros cara a cara siguen siendo los mejores caminos para el crecimiento profesional. Céntrate en proporcionar valor a la gente diciéndoles lo que puedes ofrecerles en lugar de extraer un beneficio de ellos. Muéstrate atento e interesado en ellos y lo que dicen. No trates de impresionarlos. En su libro, Carnegie establece seis maneras de hacer que la gente tenga una buena impresión de tí. Ninguna incluye impresionarlos, tienes que mostrarte verdadero.

 

4- Se curioso

Desarrolla una intensa curiosidad por otras personas. Sin ser entrometido, puedes hacer preguntas de manera cortés que muestren un interés sincero. Frases como me encantaría aprender más o ¿qué te trajo aquí? En definitiva, mostrar curiosidad. Deja que los otros que hablen de sí mismos. Esto puede parecer contrario a la intuición de querer presentarte, pero su historia puede dar lugar a la tuya, lo que conduce a una introducción más fácil. Otra manera es realizar preguntas abiertas, escuchar las respuestas (ya que estas reflejan muchas veces el tema y las emociones), y así encontrar oportunidades para intencionalmente conectarse y continuar con el dialogo.

5- Comunica tu contribución

Una introducción es algo más que un nombre y título. Quieres comunicar tu contribución, o cómo puedes servir a la gente. Gary McKinsey, habla con frecuencia a grupos sobre redes eficaces. Sugiere el uso de una “declaración de la curiosidad”, una frase que introduce una conversación para comunicar el valor y estimular un mayor diálogo.

Desarrolla una declaración de la curiosidad por tí mismo. ¿Quién te ayuda y cómo se benefician? ¿Eres un abogado? Ayudas a la gente maniobrar a través de laberintos legales para que salgan seguro y sano. ¿Eres plomero? Te preocupas de las tuberías de agua por lo que los propietarios no tienen que hacerlo.

6-Se conversacional

Habla como lo harías en una conversación sin presiones. No suenes robótico o guionado. Se cálido y relajado. Deja que la conversación fluya. Una introducción centrada en la audiencia es mucho más interesante que una biografía de cortar y pegar.

Algunas cosas es mejor leerlas que decirlas. Evita las introducciones excesivamente cómicas o cursis. Pueden sonar brillante, pero  construyen muros, no relaciones. Este tipo de introducciones pueden verse bien en papel, pero si no se sienten de manera natural cuando se les dice, no van a sonar conversacional cuando alguien las escuche. Evita la jerga o términos inusuales que no están familiarizados con los demás.

Te invitamos a que pongas en práctica estas herramientas en nuestra próxima reunión el miércoles 9 de agosto. Puedes registrarte haciendo click aquí.

Fuente consultada:

https://www.toastmasters.org/magazine/magazine-issues/2016/oct2016/introduction

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