Cómo ser editor de tu propio discurso

Te invitamos a ponerte a prueba en la próxima reunión de Toastmasters, para participar regístrate aquí. Si tienes alguna duda escríbenos a comunicacion@toastmasters.org.uy

A la hora de presentar un discurso debes estar muy atento a las palabras y frases que utilizas para darle coherencia y dinamismo a tu presentación. Anteriormente te presentamos 10 maneras de agregarse dinamismo a tu panel de discusión, ahora queremos enfocarnos en la edición de tu discurso. Hay situaciones en la vida en el que ser tajante e incisivo es una virtud. La edición de nuestros propios discursos es una de ellas.

Es natural que a la hora de escribir nuestro discurso queramos conservar cada palabra que hemos escrito cuidadosamente y con amor, pues seguramente estas alimenten la existencia de la presentación. Cada frase ingeniosa, anécdota brillante y colorido adjetivo parece totalmente necesario e infaltable. ¿Cómo podríamos considerar recortar incluso una sola palabra de todo lo que escribimos?

Pero si nos preocupamos por nuestro público y queremos comunicar con eficacia, debemos cortar.

Cuando podas, quitas las ramas de un árbol o arbusto para mejorar su forma o crecimiento. Incluso ramas vivas y llenas de flores, son recortadas por el bien mayor. Del mismo modo, la poda de ciertos elementos en nuestro discurso, incluso si parecen encajar  perfectamente, pueden ayudar al discurso global y permitir que cobre vida y florezca.

El tiempo es una razón fundamental para podar tu discurso. Sí, es posible salirte del tiempo, pero para cumplir con tus objetivos de manera correcta y avanzar en tu camino de comunicador competente debes restringirte a acotar tu discurso al tiempo establecido. Es por esto que una estricta edición hará que tu discurso cobre mucha fuerza y sea claramente entendido.

Una edición vigorosa hará que tu discurso sea más fuerte, más claro, más suave y más impactante.

Aquí es lo que debes buscar para que tu discurso sea más eficiente:

Clichés:

Son declaraciones trilladas, insípidasAburren a tu audiencia. Debes evitar frases gastadas y esperadas como: “vivimos en un mundo multicultural”, o revelaciones predecibles del tipo: “La falta de comunicación puede producir resultados no deseados.” Trata de utilizar un lenguaje fresco, vivo, concreto que hará que tus oyentes se sienten, lo recuerden y tomen nota.

 

Redundancia:

Como orador, puedes repetir ciertos elementos para dar énfasis o efecto. Eso no es redundancia, sino repetición superflua. Después de haber hecho un punto, no hay necesidad de mantenerlo a martillazos y repetirlo incansables veces ya que causará que tu público desvíe la atención.

 

Palabras innecesarias:

Realiza un análisis rápido de tu discurso y busca palabras y frases adicionales que no necesiten estar allí. Fíjate si tienes frases que las puedas cambiar por otras, sin cambiar el sentido, pero decirlas en aproximadamente la mitad de palabras. Tu público apreciará que seas breve y conciso y tus palabras tendrán más fuerza.

 

Complicaciones innecesarias:

En tu discurso debes encontrar maneras de simplificar, resumir y facilitar. En un discurso de cinco a siete minutos, tus oyentes no necesitan y no pueden procesar -todos los puntos finos. Ahondar en detalles complicados conducirá a perder la atención de tus oyentes.

En el Proyecto 2 del Manual de Comunicación Competente, “Organiza tu discurso,” nos afirma que  “la mayoría de los oyentes recordará solamente tres a cinco hechos o ideas principales. Para una charla de cinco a siete minutos, tres hechos o ideas son muchas”. Todas las frases en tu discurso deben apoyar e impulsar tus ideas y sus puntos secundarios. (Historias, estadísticas, ejemplos, explicaciones, todas deben ayudar a público a recordar tus ideas principales). Cualquier elemento que no sirva para esta causa debe ser cortado, incluso si es interesante y colorido. Guárdarlo para otro discurso. De lo contrario, corres el riesgo de diluir la concentración y disminuir el impacto de tus ideas principales.

Queremos invitarte a ser parte de nuestro club. Te esperamos, ¡animate!  

Registrate haciendo click aquí

 

One thought on “Cómo ser editor de tu propio discurso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*